Robin Hood intenta lidiar con sus demonios tras una larga vida de crímenes y asesinatos. Cuando en una sangrienta batalla resulta herido de gravedad, es enviado a un misterioso castillo par que curen sus heridas. Allí conocerá a una mujer que le ofrecerá una última oportunidad de redención ...
Muy lejos del romantizado héroe social interpretado por Errol Flynn, el actor australiano Hugh Jackman, interpreta a un Robin Hood forzudo, melenudo, sucio, viejo y con un pie en el otro barrio. Jackman no spresenta un personaje con un pasado totalmente salvaje, un asesino en serie sin el más mínimo escrúpulo, un ser muy lejos de ese ladrón de ricos que cuenta la leyenda.
Buena parte de la película contiene una extrema violencia, donde las peleas parecen más de animales salvejes que de humanos. Robin Hood acabará siendo herido gravemente y acabará vagando por el mítico bosque Sherwood, un lugar que en esta ocasión es un sitio lúgubre y oscuro, también lejos de ese bosque tan bonito de otras versiones. Hood acaba en un misterioso castillo donde una mujer le ofrece una última oportunidad de redención y con ello la salvación ...
La película no solo ofrece una buena cantidad de sangre y amputaciones, también hay espacio para los diálogos existeciales, pero son palabras todas ellas de seres profundamente salvajes. habrá gente que se quedará totalmente sorprendida con el cambio de personalidad del popular personaje.
Me ha gustado bastante esta nueva revisión de Robin Hood, con un Jackman pletórico interpretando a un ser salvaje, sanguinario y perverso, que encuentra una luz que puede permitirle la redención... la única pega, un final menos bueno o no tan bueno como yo me esperaba ...
Samuel Romero Morales

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